Boris Godunov – Yelmo Cines

MODEST MUSSORGSKY

Boris Godunov

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El drama histórico

de la escena literaria y musical rusa. 

René Pape, vuelve a interpretar el papel de Borís, Zar torturado y atrapado entre la ambición y la paranoia paralizante, dando el inicio a la muy esperada temporada de MET Ópera 2021-22 Live.

Bajo la dirección musical de Sebastian Weigle esta obra maestra de Modest Mussorgsky retrata la realidad de Rusia de 1869 y de su gobernante en crisis.

Producida por Stephen Wadsworth la obra, rica en evocaciones musicales de elegancia, crueldad, amor, terror y humor, es una pieza extraordinaria que es a la vez un thriller político, un drama familiar, y el retrato del deterioro de un gran hombre.

Descarga sinopsis completa
  • Compositor Modest Mussorgsky
  • Libretista Modest Mussorgsky
  • Cantada en ruso
  • Subtítulos español
  • Duración 2 horas y 40 minutos

Reparto

  • Conductor Sebastian Weigle
  • Grigory David Butt Philip
  • Shuisky Maxim Paster
  • Boris Godunov René Pape
  • Pimen Ain Anger
  • Varlaam Ryan Speedo Green

Sinopsis completa

Prólogo

1598. Boris Godunov se ha retirado al monasterio de Novodévichi, que se encuentra cerca de Moscú. La policía streltsí obliga a una multitud a rogar a Boris que se convierta en el zar de Rusia. El boyardo Shchelkalov anuncia que Boris sigue rechazando el trono y se lamenta de la irresoluble miseria de Rusia. Una procesión de peregrinos reza a Dios pidiendo ayuda. Los streltsí advierten a la multitud que deben acudir al Kremlin a la mañana siguiente dispuestos a vitorear a Boris.
Al día siguiente, las campanas de Moscú anuncian la coronación de Boris. En una plaza del Kremlin, el nuevo zar, presa del miedo y la melancolía, pide a Dios que le mire con buenos ojos. Invita a su pueblo a una fiesta y la gente lo ovaciona.

Acto I

1603. En el monasterio de Chúdov, el monje Pimen está escribiendo el último capítulo de su crónica de la historia de Rusia. El novicio Grigori despierta de una pesadilla y muestra su pesar por no haber probado la gloria en la guerra y la sociedad. Pregunta a Pimen sobre el difunto zarévich Dimitri, que era el legítimo heredero al trono de Boris. Pimen relata los hechos del asesinato de Dimitri (los asesinos implicaron a Boris antes de morir) y comenta que el zarévich habría tenido la misma edad que Grigori. Ya a solas, Grigori condena a Boris y decide escapar del monasterio.

Grigori emprende una misión para desenmascarar a Boris y proclamar que él es el zarévich Dimitri, e intenta cruzar a Lituania con el objetivo de encontrar apoyo para su causa. Se hace amigo de los monjes errantes Varlaam y Missail en una posada cerca de la frontera, y los usa como tapadera. Pide instrucciones para llegar a la frontera al posadero, y este le advierte que está muy vigilada. Casi a la vez, un oficial de policía entra con una orden de detención contra Grigori. El oficial es analfabeto, así que Grigori lee la orden y cambia su descripción por la de Varlaam. Pero Varlaam sabe leer... Grigori escapa perseguido por los streltsí.

Acto II

En los aposentos de Boris, su hija llora la muerte de su prometido. Boris la consuela con ternura, habla íntimamente con su hijo sobre la sucesión al trono y las responsabilidades que trae consigo, y luego reflexiona en silencio sobre el crimen que lo llevó hasta el trono y los temores que lo atormentan. Shuiski, un poderoso boyardo, trae noticias de un aspirante al trono ruso que cuenta con el apoyo de la corte polaca y el papa. Boris queda profundamente conmocionado cuando se entera de que el aspirante afirma ser Dimitri, y Shuiski lo tranquiliza diciendo que el verdadero zarévich fue realmente asesinado. Shuiski se va y Boris se deja vencer por sus miedos: imagina que ve el fantasma de Dimitri. Desgarrado por la culpa y los remordimientos, reza pidiendo perdón.

Acto III

Grigori, que ahora dice abiertamente ser Dimitri, ha viajado al castillo de Sandomir en Polonia, donde espera cortejar y conquistar a la poderosa Marina Mnishek. Marina planea conquistar a Grigori para hacer realidad su ambición de ocupar el trono de Rusia. Pero el jesuita Rangoni tiene su propio plan: Marina debe seducir a Grigori para mayor gloria de la Iglesia, y, con esa unión, convertir a Rusia al catolicismo. Grigori espera a Marina en el jardín del castillo y, tras escuchar de labios de Rangoni que esta le ama, por fin comienza a cortejarla. Marina rechaza su declaración de amor hasta que esté segura de su determinación de convertirse en zar.

Acto IV

En el exterior de la Catedral de San Basilio en Moscú, campesinos hambrientos debaten si el zarévich Dimitri podría estar vivo al oír noticias de que sus tropas están cerca. Un grupo de niños atormenta a un inocente y le roban su último kopek. Cuando Boris y su corte acuden desde la catedral para repartir limosnas, el inocente pide a Boris que mate a los niños igual que hizo en su día con Dimitri. Shuiski ordena que se aprese al inocente, pero, en lugar de eso, Boris pide a su acusador que rece por él. El inocente se niega a interceder por un asesino. Cuando el séquito de Boris se aleja y la gente se dispersa, el inocente se lamenta del oscuro futuro de Rusia.

En la Duma, el consejo de boyardos dicta una sentencia de muerte contra el aspirante al trono. Llega Shuiski y describe las alucinaciones donde a Boris se le aparece el asesinado zarévich. Boris entra de repente, desorientado y llamando a gritos a Dimitri. Cuando el zar recupera su compostura, Shuiski presenta a Pimen ante la Duma. Pimen habla de un hombre cuya ceguera se curó mientras rezaba en la tumba de Dimitri. Boris se derrumba. Ordena a los boyardos que se retiren y llama a su hijo. Nombra al niño heredero al trono, se despide cariñosamente de él y muere.

En un claro del bosque cerca de Kromy, una turba furiosa apresa y humilla a varios boyardos y streltsí. Varlaam y Missail entran proclamando la culpabilidad de Boris. La turba reafirma su determinación de derribar el viejo orden y, cuando aparecen dos jesuitas en la vanguardia del destacamento polaco-católico, son atacados y maltratados por la multitud. El falso Dimitri llega con Marina, Rangoni y su ejército. Pide al entusiasmado gentío que lo acompañe en su marcha hasta Moscú. El inocente se queda atrás, lamentándose del sombrío e incierto destino de Rusia.